Chile, 5 de enero de 2018 (SIGNIS Chile/Juan Pablo Donoso). Película excepcional. Su título puede inducir a error. Muchos creerán que es sólo un nuevo dibujo animado para niños. Pero su efecto llegará también a la mente y al corazón de los adultos.

Antes que llegaran los europeos donde los mexicanos, éstos ya celebraban la Fiesta de los Muertos en los días 1 y 2 de noviembre. La anécdota de este filme sucede justamente en esa fecha, en un pueblito rural.

Un niño llamado Miguel siente gran vocación por la música, pero su familia le prohíbe ejercerla; debe seguir la tradición artesanal de zapatero. El motivo: su antepasado Ernesto de la Cruz, un famoso cantante, abandonó a la tatarabuela dejándolos a todos en la miseria. De ahí en adelante música y maldición fueron sinónimos.

Pero la vocación del pequeño Miguel es más fuerte. Necesita una buena guitarra para participar en un concurso. Irrumpirá en el mausoleo familiar para recuperar la de su famoso antepasado. Una vez ahí, la Fiesta de los Muertos ejercerá su hechizo y lo transportará al mundo de los fallecidos. Vivirá innumerables aventuras y conocerá a prestigiosas figuras de antaño (Frida Kahlo, por ejemplo), todos se mueven pero como esqueletos de huesos desarmables. Tendrá un muerto amigo llamado Héctor que lo acompañará a reencontrarse con su famoso tatarabuelo De la Cruz.

Lo que podría sonar macabro en esta odisea resulta gracioso y gentil gracias al talento de los guionistas, a la simpatía de los personajes y a la cada vez más virtuosa técnica de animación Pixar (Toy Story, Cars, etc.).

Las verdades que el niño y su guía descubren al final de la aventura, y más aún con el regreso al hogar de los “vivos”, revela el fondo espiritual, y profundamente humano del argumento, dejando a la mayoría de los espectadores tocados con auténtica emoción.

Aquella ancestral Fiesta Mortuoria del pueblo azteca se sustenta en valores fundamentales del espíritu: nuestros antepasados seguirán “vivos” para nosotros mientras los alimentemos con la fidelidad del RECUERDO; la revelación de las “verdades ocultas” recuperarán la unión de la FAMILIA; y, respetando la Muerte como parte venerable de la Vida - ¡y viceversa! - hará de cada uno de nosotros una MEJOR PERSONA aquí y en el Más Allá.

Así como nosotros recordemos a los muertos, ellos también nos recordarán y rogarán por nosotros.

El mayor mérito de esta película radica en cómo sus realizadores, detrás de todo el juego de aventuras y humor, logra que tanto los niños como los adultos - según su edad y madurez - vibren con el poderoso mensaje espiritual de la obra.

ABSOLUTAMENTE RECOMENDABLE PARA TODOS LOS PÚBLICOS.