Oberhausen, 10 de mayo de 2018 (SIGNIS / INTERFILM). El Jurado Ecuménico del Festival Internacional de Cortometrajes de Oberhausen 2018, otorgó su premio a la película china Magnificent Obsession del director chino Zhong Su.

El Jurado Ecuménico explicó que Magnificent Obsession "retrata los problemas políticos y sociales de nuestro tiempo", y muestra "la relación entre el individuo, la comunidad y la sociedad, y cómo las personas pueden vivir en estas realidades". La obra de arte de Zhong Su, ambientada en la China contemporánea, narra la búsqueda de conocimiento y trascendencia de un individuo, en un caleidoscopio que reúne, bajo una misma mirada, tres perspectivas".


El Jurado Ecuménico también otorgó dos menciones especiales.

La primera a Erh Hao Chiu Yi (En lista de espera) del realizador Wu Hung Yi, de Taiwán

Los miembros del jurado dijeron que "esta película es el retrato intenso sobre los desafíos de la amistad, la cohesión, la comunidad, la comparación, la ambición, la mediocridad y el talento de dos mujeres jóvenes".

La segunda mención fue para Caterpillarplasty del director canadiense David Barlow-Krelina, por ser "un retrato del glamour oscuro, húmedo, fascinante y esquivo de una supuesta belleza".

El jurado también otorgó un reconocimiento a la película del concurso de cine infantil y juvenil, Carlotta's Face, de Frédéric Schuld y Valentin Riedl (Alemania). Este reconocimiento hace las veces de una recomendación para adquirir los derechos de distribución no comerciales por parte de las compañías de distribución cinematográfica de la Iglesia en Alemania, Matthias Film (protestante) y Katholisches Filmwerk (católica).

La película cuenta la historia de Carlotta, cuyo mundo está marcado por una discapacidad física. El jurado explicó que "las imágenes animadas de este cortometraje ilustran con encanto la impresionante historia de una mujer ciega, su camino a través de la escuela y la vida, al tiempo que adopta su propia perspectiva del mundo. La calidad magistral de este cortometraje, consiste en revelar la imposibilidad, causada por su falta de una imagen física de sí misma, de esta perspectiva y al mismo tiempo retratarla de una manera amorosa, sin reducirla a una compasión simplista".

 

El jurado agregó: “La película es una joya que deconstruye la importancia del rostro para nuestra cultura mediante imágenes textuales y selfies, e incluso prohibiciones de imágenes y representaciones de Dios para reconstruirlas juntas".