Quito, 3 de mayo de 2018 (SIGNIS-ALC). Este 3 de mayo se celebra el Día Mundial de la Libertad de Prensa, con una demanda que reclama el respeto a la libertad de expresión.  A decir de la presidenta de SIGNIS Argentina, la comunicadora Isabel Gati, en Argentina, como en muchos países, “la libertad de prensa es la "libertad de empresa".  Según expresa, los "grandes medios han incrementado en los últimos dos años, sus posibilidades de negocios mediante la suspensión de derechos otorgados por la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual (26.522) y la de telecomunicaciones (27.078) precedentes, con la suspensión de varios de sus artículos y con nuevas normativas que legitiman el "dejar hacer" típico de la gestión liberal de medios de comunicación. Los medios comunitarios son perseguidos y silenciados mediante diversas estrategias”.

Mencionó los datos registrados en el informe anual de monitoreo de libertad de expresión, realizado por el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA), que denuncia “que en 2107 se duplicaron los casos de violaciones a este derecho, llegando a 132, por lo cual no se esperan mejoras en este aspecto para 2018”.  

Así también, en Brasil, “históricamente, parte de la prensa sufrió mucho en manos del gobierno, razón por la cual fue necesario que se garanticen los derechos a la “información, a la libertad y al periodismo en la Constitución de 1988”, dice la secretaria de SIGNIS Brasil, la Hna. Osnilda Lima, quien agrega que en un “régimen democrático de derecho, la libertad de prensa es una conquista legítima e imprescindible, de importancia incuestionable”.

Para la dirigente de los comunicadores católicos de Brasil, también es necesario que se observe que la libertad de expresión tiene algunos límites, porque si “el poder de esta libertad se excede se podrá cercenar la democracia y el respeto a la población, entre otras violaciones”.

Entre tanto en Chile, la sociedad se precia de que en este país existe “absoluta libertad de prensa escrita, radial, televisiva o electrónica.  Sólo interviene la Justicia cuando se denuncia delito de Difamación o Calumnia comprobados”, según dice el presidente de SIGNIS Chile, el comunicador Juan Pablo Donoso.

Cuando se lee los periódicos, se escuchan las radioemisoras o se ven los programas de televisión se puede comprobar “cómo a veces los debates y las críticas son bastante ácidas y punzantes. Más, por Ley de la República, cualquier persona o institución tiene derecho legal a réplica y descargo si la injuria atenta contra su honor, prestigio o ética profesional. Los medios también – por su parte – están obligados por ley a retractarse públicamente si cometieron alguna falta contra la verdad o la honra”, explica.

De su lado, el presidente de SIGNIS Ecuador, Ángel Fabián Iza, expresó su preocupación por la situación de la libertad de expresión en Ecuador, tras “los últimos lamentables sucesos de silenciar a periodistas con la muerte, que obliga a pensar y hermanar esta profesión”.

Así también lamentó que en Ecuador la prensa ha “sido víctima de la retórica auspiciada por gobiernos populistas que se han ensañado acusando a los periodistas como “Prensa Corrupta”, “Sicarios de Tinta”, generalizando el ejercicio de la comunicación, y victimizándose ante la sociedad”. ¿Porqué tanto odio a una profesión que busca ser un puente entre el Estado y la Sociedad?, se preguntó el comunicador ecuatoriano, quien consideró que “ese nefasto odio aterriza en una sociedad que se vuelve indolente con estas muertes, secuestros, como los registrados últimamente en el país”, señaló.