Lourdes, Francia, enero de 2018 (María José Centurión).- Unos 300 comunicadores católicos de Francia, España, Alemania, Suiza, Malta, Italia, Hungría, República Checa, Estados Unidos, Paraguay, Argentina, Vietnam, Mali, Nigeria y otros países de los diferentes continentes, se reunieron dentro del Santuario de Lourdes (Francia) desde el 24 al 26 de enero para vivir las Jornadas Internacionales de San Francisco de Sales, en su 22º edición. Esta fue la primera vez que el evento estuvo abierto a la participación internacional.

El encuentro tuvo como lema “Medios y Verdad: Que la comunicación, en todas sus formas, pueda ser realmente constructiva al servicio de la Verdad” y estuvo organizado por la Federación de Medios Católicos de Francia (FMC por sus siglas en Francés), la Secretaría de Comunicación de la Santa Sede y la Asociación Católica Mundial para la Comunicación (SIGNIS).  

Fueron días de mucho intercambio, reflexiones y aprendizaje en torno al mensaje del papa Francisco para las 52º Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, que este año 2018, se celebrará el 13 de mayo: “La Verdad les hará libres. Noticias falsas y periodismo de paz”.

La reunión se inició con una visita guiada por el Santuario de Lourdes, siguiendo paso a paso la historia de Santa Bernadette de Soubirous, a quien en 1858, cuando tenía 14 años, se le había aparecido allí mismo la Virgen María, unas 15 veces. Hasta hoy, ese lugar de la aparición es un centro mariano de oración, adoración y sanación de cientos de peregrinos.

Luego, se realizó la misa de apertura de las Jornadas de San Francisco de Sales, en la Inmaculada Concepción, una de las tres basílicas situadas dentro del santuario de Lourdes, además de la del Rosario y la de San Pio.

Seguidamente, se vivió la apertura del encuentro con las palabras del obispo de Tarbes y Lourdes, Nicolás Brouwet; del presidente de la Federación de Medios Católicos de Francia, Jean-Marie Montel; de la presidenta de SIGNIS, Helen Osman; y del prefecto de la Secretaría de Comunicación de la Santa Sede, Mons. Dario Viganó.

En la ocasión, cada uno de los representantes de las organizaciones destacaron la riqueza del encuentro por el tema de reflexión y la participación de periodistas de diferentes puntos del planeta. Es así que el obispo de Tarbes y Lourdes señaló como san Bernadette es realmente un modelo para el testimonio de la verdad, en vista a que al inicio de las apariciones de la Virgen, cuando ella fue a transmitir lo que había visto y escuchado, nadie le creyó, pero sin embargo, se mantuvo firme en lo que había vivido, y esa verdad hasta hoy es una ayuda para mucha gente.

Mons. Dario Viganó, en ese momento de la bienvenida, explicó los puntos más importantes del mensaje del papa Francisco para los comunicadores, el cual se había dado a conocer ese miércoles 24 de enero, en Fiesta de San Francisco de Sales, patrono de los comunicadores y periodistas católicos.

Luego, se realizó la presentación de la primera mesa de debate: “La verdad en sus múltiples facetas”, con un enfoque filosófico. El panel estuvo integrado por el periodista Marco Tarquinio, director de Avvenire; Vicent Morch, filósofo, Laurence Devillairs, doctor en filosofía y el Dr. Karsten Lehmkümer, profesor de teología.  El punto común de reflexión fue respecto a la definición de la verdad, y a la idea de que la misma se da en la relación con el otro, con los demás.

El jueves 25 de enero, la jornada se inició con la misa, y seguidamente, la primera mesa de diálogo del día: “El esplendor de la verdad”, con Natasa Govekar, directora del departamento de pastoral y teología de la Secretaría de Comunicación de la Santa Sede; José Gabriel Vera, director de la oficina de comunicación de la Conferencia de Obispos de España, el padre Henri-Jérôme Gagey, profesor de Teología del Instituto Católico de París, el p. Grégory Woimbée, vicerrector del Instituto Católico de Toulouse y la hermana Véronique Margron, provincial de las hermanas Dominicas de la Presentación. Los ponentes se refirieron a la importancia del discurso de la verdad en estos tiempos deconstructivos posmodernos, como mejor testimonio que puede expresar el cristiano.

“La verdad tiene que ver con la vida entera, brota de relaciones libres entre las personas, en la escucha recíproca”, fueron algunas de las reflexiones que surgieron en esta mesa. Asimismo, hablaron sobre la verdad, que transformada es el amor. “El mundo solo avanzará con la verdad, porque sin ella el mundo es más frío”, destacaron los disertantes.

A continuación, se inició el debate sobre el tema: “Los usos de la verdad”, en sus dimensiones políticas y económicas. Estuvieron como disertantes Helen Osman, presidenta de SIGNIS; Jérôme Fourquet, director la Opinión; Amélie de Montchalin, economista y diputada; y Jorôme Chapuis, editor jefe de RTL.

                                                                                                      

Hacia un periodismo con la mirada en la realidad, en la persona

La presidenta de SIGNIS, Helen Osman durante su presentación, señaló entre otras cosas, que las noticias falsas o fakes news no son nuevas pero si lo son las redes sociales. Por otra parte, se refirió a las causas por las que hoy en día la gente ya no cree en los medios, y expresó que uno de los motivos es porque ven a los periodistas como “el otro”. Asimismo, también habló sobre como actualmente algunas de las informaciones difundidas por los periodistas católicos en Estados Unidos se han convertido en apologética, defendiendo la fe, y no interesándose en la realidad de la vida cotidiana de las personas. Resaltó la importancia de hacerlo. “¿Qué tan interesados estamos en las necesidades y esperanzas de nuestras comunidades de fe locales? ¿Cómo pueden nuestros lectores, oyentes o espectadores confiar en nosotros si parece que no nos importan? (…) ¿Estamos dispuestos a conocer tanto a los que están en los bancos como a los que están al otro lado de la calle de nuestras iglesias?”, se preguntó.

Finalmente, destacó que se siente alentada por el mensaje del Santo Padre para la 52 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales, en el que desafía a los periodistas católicos a recordar que el corazón del trabajo es la persona humana.

“Esto no significa que olvidemos o dejemos de lado las verdades morales, objetivas. Todo lo contrario, las situaciones humanas nos dan entrada para contar el resto de la historia, de nuestra existencia humana”, puntualizó.

Por la tarde, de ese mismo jueves, se llevaron a cabo diferentes talleres sobre redacción, imagen y comunicación de las organizaciones.

 

La misión de los comunicadores

En el último día de las Jornadas Internacionales de San Francisco de Sales, se realizó la misa de clausura, presidida, por el cardenal Pietro Parolín, secretario de Estado de la Santa Sede.

Durante su homilía, cardenal recordó la misión de los periodistas, que no es una profesión similar a las demás, sino que implica un gran compromiso.

“Su es complejo, pero su rol es fundamental para una sociedad libre y pluralista. De hecho, como afirma el papa Francisco, ‘pocas profesiones tienen tanta influencia en la sociedad como la del periodismo. El periodista juega un papel de gran importancia y, al mismo tiempo, de gran responsabilidad. En cierto modo, escribes el primer borrador de la historia, elaborando la agenda de noticias e introduciendo a las personas en la interpretación de los hechos”, recordó.

Agregó que el camino de la verdad pasa por el reconocimiento de los  límites de cada uno. “También es una forma para que nos dejemos visitar por la misericordia divina. Nuestra mirada sobre el mundo y nuestra atención a las personas pueden contribuir al avance del reino de Dios”, indicó.

Al final del encuentro, se realizó la ceremonia de la Primera edición del premio padre Jacques Hamel. En la ocasión, el cardenal Pietro Parolín señaló que era una alegría y un honor para él presidir esta primera edición del premio creado por la Federación de Medios de Comunicación Católica (FMC) de acuerdo con la familia del padre Jacques Hamel y en relación con la Arquidiócesis de Rouen, para honrar la memoria de este testigo de la fe y para recompensar un trabajo periodístico de calidad sobre el diálogo interreligioso.

 

Algunos puntos importantes

Como una forma de resumir lo vivido durante estos tres días de encuentro, la verdad tiene que ver con la identidad de la persona o el medio que da a conocer la noticia. Para divulgar esa verdad, para transmitirla el paso anterior es que el transmisor tiene que haber experimentado el poder transformador de la misma. En una de las ponencias, la de Natasa Govekar, se recordaba como ejemplo, como Eva construyó su identidad en base al pecado, a la mentira. Sin embargo María, lo hizo en base al amor. Es así que se puede sintetizar, que la verdad no es una simple premisa que nace de la nada, sino algo que se va construyendo, que se concibe y se edifica cuando la persona decide incorporarla como parte de su forma de vivir, en todas sus dimensiones. 

Además,  para distinguir y reconocer la veracidad de una noticia o información, normalmente los lectores recurren a la fuente. La clave es que la misma sea fiable, y para que lo sea, es imprescindible que su identidad se haya construido en base a la verdad.

Otro punto importante a destacar de lo aprendido durante estos días es la necesidad de que los periodistas estén atentos a transmitir la realidad que vive la gente. No solo lo que ellos quieren o creen que hay que divulgar, y la importancia de ir a la raíz, a las causas de los hechos que se convierten en noticia.   

Para concluir, cabe resaltar y reiterar el mensaje del papa Francisco para los comunicadores: El periodista “en el mundo contemporáneo, no realiza sólo un trabajo, sino una verdadera y propia misión. Tiene la tarea, en el frenesí de las noticias y en el torbellino de las primicias, de recordar que en el centro de la noticia no está la velocidad en darla y el impacto sobre las cifras de audiencia, sino las personas. Informar es formar, es involucrarse en la vida de las personas”.

 Para terminar, cabe resaltar y destacar el pedido que hace el Sumo Pontífice a los periodistas católicos del mundo: “Deseo dirigir un llamamiento a promover un periodismo de paz, sin entender con esta expresión un periodismo ‘buenista’ que niegue la existencia de problemas graves y asuma tonos empalagosos. Me refiero, por el contrario, a un periodismo sin fingimientos, hostil a las falsedades, a eslóganes efectistas y a declaraciones altisonantes; un periodismo hecho por personas para personas, y que se comprende como servicio a todos, especialmente a aquellos – y son la mayoría en el mundo– que no tienen voz; un periodismo que no queme las noticias, sino que se esfuerce en buscar las causas reales de los conflictos, para favorecer la comprensión de sus raíces y su superación a través de la puesta en marcha de procesos virtuosos; un periodismo empeñado en indicar soluciones alternativas a la escalada del clamor y de la violencia verbal”.

 

En resumen…

“La verdad es libertad.

Es transformación.

La verdad es dignidad. Es el amor en todo su esplendor.

La verdad es descubrirse y encontrarse en el otro.

La verdad es escuchar.

Es esperanza, es avanzar…

La verdad es paz...”