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Iglesia y Religión

América Latina necesita muchos Romero: SIGNIS-ALC

América Latina necesita muchos Romero: SIGNIS-ALC

Buenos Aires, Argentina, 17 de agosto de 2017 (SIGNIS-ALC). "Hoy en Latinoamérica, en muchas de sus sociedades se dan escenarios donde sin duda se necesitan muchos Romero", así lo expresa el presidente de SIGNIS-ALC, el educomunicador argentino Carlos Alberto Ferraro, en un saludo que dirige a los comunicadores católicos de América Latina, con ocasión de la celebración del centenario del beato Monseñor Oscar Arnulfo Romero, quien fue declarado "Comunicador de la Paz" y Patrono de SIGNIS. En su mensaje dirigido a los presidentes de las asociadas de Signis en Latinoamérica y Caribe, el máximo dirigente de SIGNIS ALC manifiesta que es "un orgullo para nuestra asociación estar bajo la espiritualidad de un hombre valiente y firme ante la denuncia de las injusticias que padeció su pueblo, especialmente los pobres. Su opción fue clara y decidida desde la denuncia". "Que este día nos sirva para reflexionar acerca de su compromiso y en la oración que lo va a invocar le pidamos para que su figura nos robustezca como comunicadores cristianos", dice. Monseñor Romero, Comunicador de la Paz y Patrono de SIGNIS El arzobispo salvadoreño, quien fue asesinado el 24 de marzo de 1980, mientras celebraba misa, fue reconocido por SIGNIS ALC con el Premio “comunicador de la paz”, en la categoría In Memoriam, en febrero de 2010, por su valentía en denunciar proféticamente y anunciar la Buena Nueva de la liberación a su pueblo. A Monseñor Romero se lo conocía como “la voz de los silenciados”, porque en sus homilías dominicales denunció públicamente las violaciones a los derechos humanos de las que fueron víctimas miles de salvadoreños. Considerado como un obispo que defendía la “opción preferencial por los pobres”, Romero no sólo denunció los abusos en sus homilías, sino también a través de la radio y del periódico arquidiocesanos. Sus mensajes fueron difundidos todos los domingos y fueron escuchados por la mayoría de la población. El arzobispo rechazó la censura y la "cultura del silencio". No quería callar la persecución de sacerdotes, periodistas, campesinos y militantes de la democracia. Recibió varias amenazas de muerte y él respondía en sus entrevistas que, si lo mataban, resucitaría en el pueblo salvadoreño y que perdonaría y bendeciría a quienes lo hicieran. Patrono de SIGNIS ​A finales de mayo de 2015, durante la reunión del Consejo de Administración de SIGNIS, que tuvo lugar en Puerto España, en Trinidad y Tobago, se aprobó declarar al recientemente beatificado arzobispo de San Salvador, Monseñor Oscar Arnulfo Romero, como PATRONO de SIGNIS. El entonces Presidente de SIGNIS, Gustavo Andújar, explicó que el arzobispo salvadoreño "es un ejemplo para los comunicadores cristianos, no tanto por su trabajo en la prensa y la radio en etapas tempranas de su ministerio, como por las vibrantes homilías que pronunciaba en la Catedral y que se transmitían por radio a todo el país. En ellas clamaba incesantemente en defensa de los pobres y los oprimidos, víctimas de la violencia fratricida que destrozaba a la nación. Ya hacía tiempo que había abrazado fervientemente la opción preferencial por los pobres, a la que sus hermanos en el episcopado latinoamericano llamarían en Puebla en 1979". La propuesta inicial la hizo el Padre Peio Sánchez, de SIGNIS España, iniciativa que fue secundada por el P. Luis García Orso, de SIGNIS México, y ex vicepresidente de OCLACC (actualmente SIGNIS-ALC) y que contó con el respaldo de la Presidenta de SIGNIS-ALC, Mónica Villanueva.  La iniciativa enfatizó en la misión de los miembros de SIGNIS para promover historias de esperanza a través de los medios para transformar la cultura a la luz del Evangelio para la promoción de la dignidad humana, la justicia y la reconciliación.  
Beato Monseñor Oscar Romero, modelo de comunicador, patrono de SIGNIS

Beato Monseñor Oscar Romero, modelo de comunicador, patrono de SIGNIS

Bruselas, 15 de agosto de 2017 (SIGNIS). Apenas unos días después de que Monseñor Oscar Romero fuese proclamado beato, el Consejo de Administración de SIGNIS, durante su reunión en Puerto España, Trinidad y Tobago, en junio de 2015, decidió por aclamación designarlo patrono de SIGNIS. Es muy significativo que la decisión se tomara en una reunión en el Caribe –una parte de la misma región de SIGNIS a la que pertenece la patria de Monseñor Romero, El Salvador–, por Directores de SIGNIS que procedían de todos los rincones del planeta y que representaban todos los medios. La incesante lucha de Romero por la paz en su patria y por la justicia en favor de los pobres, principales víctimas de la violencia política que arrasaba el país, es la principal razón para considerarlo un modelo de comunicador. La comunicación es, ante todo, contenido, y nunca es mejor que cuando sirve una causa justa, en defensa de los desposeídos y los oprimidos. Venciendo sus propias limitaciones personales –muchos lo habían descrito como tímido y más bien solitario– respondió a la llamada de Dios que escuchó en los oprimidos, convirtiéndose en voz de los sin voz. Era un servicio, no obstante, que cumplía con gran humildad, previniendo en contra de los paternalismos de todo tipo, incluido el de la Iglesia, cuando insistía en que los pobres deben ser no simples beneficiarios, sino “actores y protagonistas ellos mismos de su lucha y liberación”. Dedicó especial atención a su momento de comunicación más directa: sus homilías dominicales en la Catedral, que preparaba conjuntamente con sus sacerdotes, tomando también en consideración los aportes de las muchas cartas y visitantes que recibía. Las homilías eran transmitidas por la estación de radio de la Arquidiócesis, YSAX, y alcanzaban todos los rincones del país con sus osadas denuncias contra la violencia de las fuerzas militares del gobierno y de los grupos armados de izquierda. El beato monseñor Oscar Romero comprendía muy bien que el anuncio del Evangelio va más allá de la denuncia, hasta el testimonio de la esperanza cristiana que él encontraba en los pobres, y decidió vivir con y por ellos. Es un signo muy fuerte que hayamos escogido a un mártir como patrono. Que él nos ayude a trabajar sin descanso en SIGNIS para alcanzar ese futuro de paz, justicia y reconciliación que añora toda la humanidad y del que él mismo fue el más luminoso ejemplo.