11 de diciembre de 2017, Luis García Orso, S.J.Todos los detalles de la hermosa y sencilla narración en el Evangelio sobre el nacimiento de Jesús hablan de comunicación (ver Lc 2, 1-20). César Augusto promulga un censo sin saber que este anuncio llevará a María y José a Belén, la tierra del Mesías esperado. María da a luz al Hijo como el inmenso don de Dios a la humanidad. El ángel del Señor anuncia a unos pastores, pobres y marginados, la Buena Noticia, la gran alegría: el nacimiento del Salvador; el Salvador que se encuentra en un niño pobre, “envuelto en pañales y acostado en un pesebre”. Y luego, una multitud de ángeles  alaba a Dios diciendo: “Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres que gozan de su amor”.

Los pastores se encuentran con María, José y el Niño y cuentan lo anunciado por el ángel;  y después regresan a sus campos dando gracias a Dios por todo lo que habían visto y oído, tal como el ángel del Señor se los había comunicado.

En Navidad celebramos los cristianos la comunicación amorosa y llena de gracia de Dios que nos entrega a su Hijo encarnado en nuestra humanidad.  Dios nos regala lo más grande de él mismo, a su propio Hijo. Es Dios hecho hombre, niño, pobre, para vivir siempre con nosotros y para enseñarnos a vivir con amor.

Esta Navidad, los comunicadores de SIGNIS  queremos ir al encuentro de toda persona para comunicarles la buena noticia de paz, salvación y amor que como cristianos hemos recibido de Dios, que tanto necesitamos en nuestro mundo actual,  y por la que trabajan tantas personas de buena voluntad. Es la Buena Noticia que estamos invitados a acoger en la Encarnación del Hijo de Dios,  en el nacimiento de Jesús. “¡Alegrémonos y gocemos con la salvación que él nos trae!” (Isaías 25, 9).

¡Feliz Navidad!