México, 14 de marzo 2018, (Luis García Orso, S.J.). Un decreto firmado por el papa Francisco el reciente 6 de marzo de 2018 autoriza la canonización del beato y mártir salvadoreño, monseñor Óscar Arnulfo Romero, asesinado el 24 de marzo de 1980, en la capilla del hospitalito de La Divina Providencia, en San Salvador.

El obispo Vincenzo Paglia, postulador de la causa, espera que la intercesión del santo ayude a América Latina a encaminarse con mayor decisión hacia una justicia social y ayude al mundo entero a ver que conseguir la paz pide dar la propia vida por los demás. El cardenal de El Salvador, el Obispo Gregorio Rosa Chávez, dijo que la canonización de monseñor Romero, es "un regalo para el país, que vive tanta violencia; es una esperanza y una oportunidad para que el pueblo se una”.

Para los miembros de SIGNIS, la intercesión del santo significa un enorme apoyo espiritual en nuestra misión de comunicar verdad y esperanza en medio de todas las realidades de nuestro mundo. El futuro santo, Beato Óscar Romero, ya fue nombrado patrono de SIGNIS en mayo de 2015.

A 38 años de su asesinato, la voz de Óscar Romero sigue siendo escuchada hoy gracias a la radio, medio de comunicación por el cual el Arzobispo sentía una especial afinidad y que utilizó como instrumento de evangelización y diálogo con el pueblo, para lograr la reconciliación y la paz. Él fue la “voz de los sin voz”, el profeta enviado por el Señor, la voz de Dios a favor de los pobres aun a costa de dar la vida.

Monseñor Romero, antes de ser asesinado, sintetiza en una frase lo que considera ser la misión de los Medios de Comunicación Social: ser instrumentos al servicio del pueblo para la transformación de la sociedad. Para él, como para la Iglesia, los MCS deben liberar la verdad de todos los intereses que tratan de subyugarla, sea intereses económicos o políticos o ideológicos, para que así la comunicación esté verdaderamente a favor de los intereses del reino de Dios, de la vida digna que Dios quiere para todos sus hijos e hijas. Comunicar la verdad es no aceptar la mentira y la falsedad, el ocultamiento de la realidad, la manipulación de la información. Comunicar la verdad es dar la palabra a los pobres y a los que no tienen voz en la sociedad y defenderlos como Dios los defiende. Comunicar la verdad es anunciar el Evangelio de Jesucristo, que es anuncio de vida para todos, de esperanza como aliento en nuestras tareas diarias y de verdadera justicia y dignidad.

Monseñor Romero es un modelo a seguir para todos los comunicadores y para SIGNIS, en nuestra misión de estar al servicio de la verdad. A él confiamos nuestros trabajos. San Romero de América es hoy un santo para toda la Iglesia.