1 de marzo de 2018 (ACI). En los últimos años los medios de comunicación se han acostumbrado a reproducir cada vez con mayor frecuencia noticias falsas o fake news, por ejemplo, cuando se le atribuyen al Papa Francisco palabras que nunca dijo y, además, no se hace ninguna rectificación. En septiembre, la Secretaría para la Comunicación del Vaticano afirmó, en un comunicado por la 52 Jornada Mundial de las Comunicaciones Sociales (mayo de  2018), que a menudo las fake news son “una deformación instrumental de los hechos, que puede repercutir en las conductas individuales y colectivas”.

Asimismo, son “informaciones infundadas que contribuyen a generar y alimentar una fuerte polarización de las opiniones”. Las fake news son en sí mismas una mentira, una trasgresión del octavo mandamiento que es difundida masivamente.  Por tanto, “la intención deliberada de inducir al prójimo al error mediante palabras contrarias a la verdad, constituye una falta contra la justicia y la caridad. La culpabilidad es mayor cuando la intención de engañar corre el riesgo de tener consecuencias funestas para los que son desviados de la verdad”, indica la Iglesia Católica.

¿Qué debe hacer un católico para evitar difundir fake news? En junio de este año, la Conferencia de Obispos Católicos de Filipinas (CBCP) emitió una carta pastoral para ayudar a los católicos a dejar de difundir noticias falsas o fake news, debido a que es “un pecado contra la caridad” que “obstaculiza a las personas a tomar decisiones correctas”. En esta carta se indicó que, en primer lugar, un católico debe “abstenerse de patrocinarlas, popularizarlas y apoyar sus fuentes”; luego, “refutar la mentira cuando se cuente con los hechos y datos”; en tercer lugar, exhortaron a “negarse a ser proveedores de noticias falsas y abstenerse a difundirlas en redes sociales o de boca en boca; finalmente, “identificar sus fuentes para que los demás estén alerta y conozcan qué medios de comunicación y sitios web evitar”.

¿Qué dice el Papa? A finales del 2016 el Papa Francisco dijo a la revista belga Tertio que la tentación de la desinformación en los medios de comunicación puede hacer mucho daño porque de ese modo se da “la mitad de la verdad” y “por tanto no se puede hacer un juicio serio sobre la verdad completa”. “La desinformación es probablemente el daño más grande que puede hacer un medio porque se orienta la opinión en una dirección, quitando la otra parte de la verdad”, sostuvo el Pontífice. Por otro lado, el Papa advirtió a los medios de no caer en las tentaciones de la difamación y la calumnia, ya que toda persona tiene “derecho a la buena fama”; no respetar este derecho de las personas, precisó Francisco, “es pecado y hace mal”.