Togo, febrero de 2018 (Charles Ayetan).- Durante los últimos años el fenómeno de las “noticias falsas” tienen un gran efecto en la opinión pública y en la prensa africanas; por lo que muchos actores sociales se están pronunciando a favor de la verificación de la información.

A comienzos del 2017, muchos sitios de Internet publicaron diversos artículos sobre un supuesto decreto firmado por Donald Trump, autorizando a los ciudadanos de ciertos países africanos (Senegal y Togo, entre ellos) su ingreso a los Estados Unidos sin necesidad de visa, hasta por un máximo de 180 días para fines turísticos y o comerciales. Posteriormente, En en Senegal, el portal senenews.com desmintió esta información.


Muchas internautas son víctimas cotidianas de esta tendencia. Por Facebook o Whatssap, las personas reciben fotos o videos sobre terrorismo, escándalos o tráfico ilícito; sin embargo, lo que ocurre con más frecuencia es la utilización de imágenes tomadas en otros países para manipular la opinión pública.


La publicación de información falsa o tergiversada también se lee en la prensa. Esto se pudo palpar directamente durante la última crisis política de Togo, cuando la agencia Reuters publicó el 23 de octubre del año pasado que el ministro de Asuntos Exteriores de Gambia, Ousainou Darboe, aparentemente había pedido la renuncia del presidente de Togo.

Esta información fue retomada por diversos periódicos como, Liberté, Dounia, Le Monde, Le Libéral, le Messagner, entre otros, al tiempo que fue condenada por el Ministro de Asuntos Exteriores de Togo, Robert Dussey. Posteriormente, esta noticia fue desmentida por el propio presidente de Gambia, en un comunicado de prensa.

Frente a esta plaga, es importante que los periodistas verifiquen sus fuentes de información antes publicar, lo cual es un principio fundamental en la prensa, que debiera ser la llave de la verdad para todo usuario de los medios de comunicación y de redes sociales. Se necesita “un mínimo de precaución para evitar caer en la trampa de las noticias falsas”, comenta Assane Diagne, redactor en jefe del servicio francófono Africa Check, en Sudáfrica.