Bruselas, 8 de marzo de 2018 (SIGNIS).- El Día Internacional de la Mujer es una fecha importante para mirar críticamente las formas de representación de la mujer en los medios, en la sociedad y en la Iglesia. ¿Cuál es el papel actual de las mujeres en el mundo de la comunicación en general y específicamente en la Iglesia? ¿Esta realidad se ha modificado sustancialmente en los últimos años?

Editado en 2001 por la Asociación Católica Internacional para la radio y la televisión, Unda, Voices of Courage (Voces de valor) es una amplia visión sobre la difícil situación de la mujer, desde su trabajo cotidiano, en el ámbito de la comunicación católica.

A más de 15 años de distancia, las preguntas que plantea el libro editado por Angela Ann Zukowski (presidenta de Unda) y por Frances Forde Plude (Universidad de Dayton), resuenan aún en toda la comunicación que se desarrolla en el interior de la Iglesia y, por qué no también, en el mundo de la comunicación secular.

A manera de homenaje a la larga tradición que ha tenido SIGNIS en incorporar los talentos profesionales y la visión de la comunicación de las mujeres, celebramos el Día Internacional de la Mujer publicando la introducción de las editoras de Voices of Courage, un texto que demuestra el amplio recorrido que aún debemos cruzar para aprovechar, realmente, este caudal comunicativo que surge de las comunicadoras católicas.

 

Voces de valor por Angela Ann Zukowski y Frances Forde

Voices of Courage (Voces de valor) surgió de mis innumerables encuentros con mujeres católicas dinámicas y talentosas, dedicadas a la comunicación en todo el mundo. Mientras viajaba por los cinco continentes, escuché sus cautivadoras historias de coraje ante las difíciles situaciones que enfrentaron no sólo en su entorno cultural de sociedades dominadas por hombres, sino las que también padecieron, a menudo, dentro de la Iglesia.

A veces enfurecidas, oprimidas, frustradas y deprimidas por la falta de respeto y reconocimiento de sus dones y talentos, las mujeres que conocí continuaron avanzando con una fe profunda.

Descubrí que el coraje se manifestaba en muy distintas formas. El coraje fue la fuente de empoderamiento para estas mujeres, sin embargo, muchas de ellas no hablaron de "valentía" sino simplemente de "lo que necesita y debe hacerse".

Parecían animadas o impulsadas ​​por una visión que las trascendía a sí mismas y a su entorno. Aún más importante, encontraron formas de vincularse con otras mujeres, y en ocasiones con hombres, para trabajar hacia un mismo horizonte. En la mayoría de las situaciones, esta mirada común se relacionaba con la búsqueda de la verdad, la libertad, la igualdad, la justicia y la paz.

Las comunicadoras con las que me reuní sentían poseer una visión y una perspectiva únicas para contar historias relacionadas con las experiencias de las mujeres y sobre el significado del valor y el sentido de la vida.

Al leerlas, uno comprende que existe más de una forma de comunicar una experiencia. Hay más de una posibilidad de participar en el liderazgo dentro de la comunidad. Las mujeres hablaron de perspectivas alternativas, tan válidas como la estructura dominante en la que vivimos.

Las mujeres se revelaron más inclusivas en sus conversaciones sobre diversidad, comunidad y liderazgo. Cuando el contexto cultural local y/o la Iglesia no reconocen sus talentos y roles de liderazgo, estas mujeres avanzaron en solidaridad con otras mujeres. Juntas forman "comunidades" con una visión común para la transformación social y para proteger los derechos inalienables de cada mujer, hombre y niño dentro de su contexto sociocultural.

Es interesante observar cómo muy pocas de las mujeres que conocí comenzaron su ministerio de comunicación con un título académico o con amplios estudios de comunicación bajo el brazo. Muchas de ellas reconocen el apoyo de mentores, amigos y comunidades religiosas, que las invitaron a trabajar en iniciativas de comunicación, lo cual les permitió aprender "en el terreno" y, eventualmente, buscaron tomar cursos y acceder a títulos académicos.

Voices of Courage tomó varios años en concretarse, por el continuo encuentro con mujeres de África, Asia, Oceanía, el Caribe, América del Norte y del Sur, Europa Occidental y Oriental, emergiendo rápidamente en el área de la comunicación católica.

Sin embargo, no las encontramos en roles administrativos o de liderazgo. Esto necesita cambiar, las preocupaciones y preguntas de las mujeres deben ser aceptadas por los líderes de la Iglesia: ¿Cómo podemos derribar las puertas que permanecen cerradas para que tantas mujeres dotadas compartan sus habilidades de comunicación y talentos dentro de la Iglesia? ¿Cómo podemos alentar y apoyar a las mujeres a contar sus historias para que otros en la Iglesia puedan oír y comprender? ¿Cómo podemos allanar el camino para reconocer perspectivas alternativas de narración de historias y estar convencidos de que son válidas para comprender la situación de nuestro mundo y cómo para proclamar el Evangelio? ¿Cómo pueden las mujeres participar, desde posiciones de liderazgo, en la comunicación católica?

No fue una tarea fácil buscar testimonios para Voices of Courage.Si bien sabemos que existen en abundancia, las mujeres no eran visibles en sus contextos culturales y religiosos. Encontré también mujeres que tenían miedo a compartir sus historias personales, pues no querían sentirse relegadas en el caso de que sus testimonios fueran publicados; sin embargo, también encontré mujeres que estaban convencidas de que si otras mujeres y hombres leían y entendían sus luchas, desafíos, esperanzas, sueños y éxitos, entonces sus testimonios podrían influir para lograr un cambio, y las personas se sentirían llamadas a colaborar en el ámbito de la comunicación católica.