Yaundé, 21 de abril 2017 (Jeune Afrique/RFI). Durante más de noventa días, dos regiones occidentales de Camerún se quedaron sin acceso a Internet debido a la decisión del gobierno de guardar “el orden público”, y no fue sino hasta el 20 de abril cuando el presidente Paul Biya pidió a los proveedores de Internet reponer el servicio.

Esta censura privó a cerca de 22 por ciento de los hogares de la zona que cuentan con computadoras conectadas a Internet y a todas las  empresas del norte y suroeste de Camerún.

A través de esta medida, las autoridades pretendían indagar sobre las revueltas separatistas de las regiones anglófonas, disuadir a las personas a reunirse y sobre todo dificultar la circulación de imágenes que muestran el exceso de violencia de la policía contra los abogados y estudiantes que protestan contra la marginación de la población anglófona.

Incluso se presentaron dificultades de comunicación en las líneas telefónicas por no poder utilizar aplicaciones móviles de telefonía como WhatsApp y Vibert.

Los servidores de los bancos, que en su mayoría están instalados en las ciudades de Duala y Yaundé, presentaron el mismo problema. Ciertos establecimientos permitían procedimientos vía servicio telefónico mientras que otros más afortunados empleaban V-Sat, servicio de comunicación vía satélite que también permite la transferencia de datos.

Los promotores de la censura en Yaundé tienen argumentos para justificar esta segregación tecnológica, bajo el pretexto de mantener el orden. Issa Tchiroma Bakary, la ministro de comunicación piensa que "la responsabilidad del gobierno es la de preservar el orden público"; sin embargo, esta opinión no es unánime.

El gobierno de este país ha exhortado a la población a estar atenta para "impedir que los extremistas, secesionistas y enemigos de la República ganen terreno".

Para el ministro de comunicación y vocero del gobierno, Issa Tchiroma Bakary, ya no existe razones para mantener esta medida, incluso en el caso en que las autoridades lo deseen con el fin de evitar nuevas revueltas.